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Enfermedad Inflamatoria Intestinal EII

¿Que es la Enfermedad Inflamatoria Intestinal EII?

La denominación Enfermedad Inflamatoria Intestinal, que se abrevia frecuentemente como EII, se emplea para referirse a un conjunto de enfermedades que afectan predominantemente al intestino, y que se caracterizan por una inflamación crónica a éste nivel Agrupa varias enfermedades, principalmente  la Enfermedad de Crohn y la Colitis Ulcerosa. Además, algunas personas en las que no está claro si padecen una u otra, se las diagnostica de Colitis no clasificada o indeterminada.

En estas enfermedades la causa de los síntomas es la inflamación de parte del tubo digestivo. Las características y localización de la inflamación varían dependiendo de la enfermedad de que se trate. Tanto las características como la localización también difieren de una persona a otra, pero en menor medida que la variación existente entre las dos enfermedades.

Tanto la Enfermedad de Crohn, la Colitis Ulcerosa como la Colitis no clasificada son enfermedades crónicas. Éstas enfermedades cursan con períodos de estabilidad sin inflamación (remisión) que alternan con períodos de actividad (brote), mientras que otros pacientes presentan inflamación crónica que precisa de tratamientos con fármacos anti-inflamatorios para poder  alcanzar una remisión completa.

La gravedad de los síntomas también varía considerablemente de unas personas a otras: algunas sólo experimentan síntomas leves mientras que otros tienen síntomas graves e incapacitantes. En algunos casos los síntomas se experimentan de forma gradual mientras que en otros aparecen de forma repentina. Alrededor de la mitad de los pacientes tienen síntomas leves y la otra mitad sufren brotes frecuentemente. La medicina aún no ha descubierto ni la causa ni la cura, pero hay disponibles numerosos medicamentos que permiten controlar los síntomas.

Diferencias entre Crohn y colitis ulcerosa

La principal diferencia es la zona de afectación. La colitis ulcerosa afecta al colon o intestino grueso mientras que en la Enfermedad de Crohn puede existir inflamación a  nivel de cualquier tramo del tubo digestivo, desde la zona oral (boca) hasta el ano, siendo el intestino delgado la zona más frecuentemente afectada.

Todavía no se ha encontrado la causa aunque se clasifican como enfermedades autoinmunes y, por el momento, no son curables.

Causa de la EII

Intentar encontrar las causas que expliquen el origen de las diferentes variantes de la EII ha sido, y es,  el objetivo del trabajo de muchos científicos durante muchos años. No hay una sola causa que explique el origen de estas enfermedades.

Causa ambiental:

Sí sabemos que quizá sea una conjunción de múltiples factores la que cause la enfermedad. Se ha buscado múltiples microorganismos como agente causales, sin haberse encontrado ninguno clara y directamente relacionado con la génesis de estas patologías. Tampoco los factores medioambientales nos han ofrecido un único elemento al que podamos culpar de la aparición de estas enfermedades.

Causa genética:

La EII se ha relacionado con múltiples genes de susceptibilidad (genes que si están presentes determinan un riesgo mayor de tener la enfermedad). Alguno de ellos son comunes a las dos entidades y otros lo hacen de forma independiente; así mismo, parece que hay otros genes relacionados con la gravedad y la extensión de la inflamación.  En la actualidad no se puede explicar el origen de la enfermedad por la existencia de un solo gen alterado; los factores genéticos son múltiples y actúan a distintos niveles.

Factores inmunológicos:

La teoría intenta explicar el origen de estas enfermedades de la siguiente manera: un posible agresor microbiano (intestinal), activa a las células inmunes de nuestro intestino, y estas células desencadenan una respuesta defensiva. El problema surge porque los pacientes con EII se caracterizarían por sus respuestas inmunes exageradas, y en vez de eliminar al agresor, se dedicarían a mantener una defensa perpetua en el intestino, o lo que es lo mismo, un estado de inflamación crónica que sería lo que a la larga más perjudicaría el intestino.

Hay múltiples investigaciones que corroboran estas afirmaciones. También se ha visto que los tratamientos dirigidos a disminuir la actividad del sistema inmune (inmunosupresores: corticoides, azatioprina, anti-TNF) son el tratamiento de elección para estas enfermedades. Por lo tanto, parece evidente que aunque no haya un factor exclusivo implicado en el origen de estas enfermedades, sí está claro que hace falta que “algo” falle en el sistema inmune para que pueda aparecer la enfermedad.

 

Texto revisado por la Dra. María José García García, médico de la Consulta Monográfica de Enfermedad Inflamatoria Intestinal, del Servicio de Aparato Digestivo, del Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander.

 

 

Última actualización 04/12/2017

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